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martes, 8 de julio de 2008

JUGUETES ERÓTICOS III


BOLAS CHINAS

Ya en la Antigua China, las mujeres, preparándose así para cuando los hombres llegaran a su encuentro, se introducían en la vagina las conocidas como “Bolas chinas“, con el propósito de complacer y estar siempre listas y dispuestas para realizar el acto sexual. En aquella época sólo se utilizaban las vaginales, pero hoy en día encontramos diversidad de modelos y de usos.

Estas bolas chinas son dos esferas que contienen en su interior una más pequeña, y que unidas por un cordón, se introducen en la vagina. Cuando la mujer se mueve al caminar, al levantarse, chocan ambas bolas entre sí, produciendo una suave y placentera estimulación continua. La vagina se dilata, aumenta la lubricación natural y surgen sensaciones muy agradables que nos hacen sentir mejor y más animadas. No hay que confundirlas con las “Esferas chinas“, que se usan manipulándolas con las manos y sirven para reducir el estrés.

Un dato a destacar es que estas bolas llegadas de Oriente también pueden tener una función terapéutica, pues los médicos las recomiendan en casos de incontinencia urinaria para realizar con ellas los ejercicios de Kegel, los cuales sirven para fortalecer los músculos pélvicos.

Ya en el terreno sexual, entre las variantes de modelos y usos, podemos encontrar en el mercado las clásicas vaginales, las anales y las de “castigo“. Aparte, existen hoy unas con vibrador, y hasta con mando a distancia, que nos permite poner en práctica divertidas fantasías eróticas en pareja. Estas modernidades con motor pueden llegar a estimular el punto “G” femenino, que, escondido en el fondo de la vagina, suele requerir de una penetración profunda para ser despertado.

En cuanto a las Bolas Chinas anales, sirven tanto para mujeres como para hombres. En el caso de éstos, tambien puede llegar a estimularse su punto G, que está justo detrás de la próstata, cerca del ano. Dicen que el placer orgásmico que de esta manera pueden llegar a experimentar es superior al que obtienen normalmente con la eyaculación.

Por otra parte, las llamadas Bolas Chinas de “castigo” no poseen una superficie lisa, sino que vienen con ciertas protuberancias que producen mayores sensaciones aún. Aunque suelen utilizarse para la vagina, pueden introducirse en el ano, si la interesada o interesado así lo desean y se ven capaces de soportarlo.
Por Carmen Márquez, el 21 de Junio de 2007

JUGUETES ERÓTICOS II



Vibrador
De Wikipedia, la enciclopedia libre


El vibrador es un complemento sexual que se utiliza durante el acto sexual o la masturbación. Por ejemplo, la mujer lo puede utilizar sola para estimularse el clítoris hasta provocarse un paroxismo histérico, o como otra fuente de estimulo mientras el hombre la penetra vaginal o analmente.


Origen
El médico británico Joseph Mortimer Granville es considerado el padre del vibrador por haber inventado el primer vibrador de baterías en la década de 1880. La meta era utilizarlo en el consultorio médico como una herramienta terapéutica para combatir lo que en la época victoriana se conocía como histeria femenina. Previamente, el tratamiento era que los médicos acariciaran manualmente a la paciente hasta hacer que alcanzaran el orgasmo.

Historia

A finales del siglo XIX, los "tratamientos" con vibradores eran uno de los servicios más populares ofrecidos en los balnearios de lujo en Europa y Estados Unidos.

El Americano Hamilton Beach lanzo en 1902 el primer vibrador eléctrico para venta comercial, convirtiendo al vibrador en el quinto aparato doméstico en ser electrificado. De hecho, el vibrador eléctrico llegó al mercado mucho antes que otros aparatos domésticos que hoy se consideran esenciales, por ejemplo: nueve años antes del aspirador y diez años antes de la plancha eléctrica.

Muchas compañías diseñaron sus propios modelos y sus diversas versiones se anunciaban prominentemente como maquinas de masaje antiestrés en revistas y catálogos de costura y modas. Una páginia del cátalogo Sears de electrodomésticos de 1918 incluye un vibrador portátil con accesorios, anunciado como “muy útil y satisfactorio para el uso casero."

Aunque la mayoría de los vibradores estaban destinados a un público femenino, también se diseñaron algunos para uso masculino, incluyendo modelos en forma de cinturón que se decía ayudaban a estimular la circulación y vibradores internos para dar masaje y “descargar” la próstata.

La imagen y reputación de los vibradores cambió completamente a mediados del siglo XX por dos razones. La primera fue que en 1952, la Asociación Americana de Psiquiatría declaró oficialmente que la histeria femenina no era una enfermedad legítima, sino un mito anticuado. El segundo motivo fue que la popularidad del cine en general hizo que las películas pornográficas tuvieran más difusión, y varias de ellas mostraban actrices utilizando el vibrador como juguete sexual.

Los vibradores se vendían disfrazados de utensilios de terapia. Cuando salió a la luz que el tratamiento para la histeria femenina era básicamente una sesión de masturbación (ya que la enfermedad no existía), y el cine porno demostró los hechos en pantalla grande, la gente empezó a ver a los vibradores como objetos de perversión sexual.

Esto causó que los vibradores desaparecieran de las revistas femeninas, catálogos y estantes de tiendas populares como Sears Roebuck donde se habían vendido por casi medio siglo.

Actualidad

La sexóloga Americana Betty Dodson empezó a utilizar vibradores en sus talleres de salud sexual femenina a mediados de la década de 1970 y después de varios años los aparatos fueron reapareciendo en los estantes de tiendas fuera de los sex shops.
El uso del vibrador recibió otro impulso en 1986, cuando en medio de la crisis del SIDA, el Cirujano General de los Estados Unidos C. Everett Koop lo incluyó en una lista de practicas de sexo seguro que se incluyo en un paquete de información acerca del SIDA que se envió a 107 millones de familias estadounidenses.
Hoy en día es generalmente aceptado que el uso de los vibradores no causan ningún efecto sexual negativo y que se pueden disfrutar en pareja como parte de una relación sexual sana.

Vibradores para la gente con discapacidades

Recobrar la habilidad de tener una vida sexual activa y satisfactoria es el mayor deseo entre las personas que tienen más de un año paralizadas de la cintura para abajo debido a una fractura traumática de la columna vertebral, según los resultados de una encuesta realizada en el año 2004 por el Centro de Investigaciones Reeve-Irvine de la Universidad de California.

Los vibradores pueden tener un rol clave en la vida sexual de estas personas con discapacidades por tres razones:

1. para las personas que tienen un control limitado de sus brazos, manos y piernas, el uso de vibradores les puede hacer más fácil estimularse a si mismos y a sus parejas
2. estos aparatos pueden ser la única fuente de estimulación sexual para las personas que por razones medicas tienen un contacto extremadamente limitado con el mundo exterior y muy pocas probabilidades de encontrar pareja
3. para algunos hombres que han sufrido daños a la columna, o que están paralizados por otras lesiones o enfermedades, el uso de vibradores puede ser su única oportunidad de procreación. Cuando la conexión entre el sistema nervioso central y los genitales han sido dañadas, el pene no recibe y no reacciona a los estímulos que le envía el cerebro. Es normal que estos hombres tengan de vez en cuando erecciones espontáneas, pero es raro que lleguen a la eyaculación. Este problema se puede resolver mediante el uso de un vibrador lo suficientemente potente.

Existen varias compañías Estadounidenses y Europeas que se especializan en juguetes sexuales que integran tecnologías de apoyo para la gente con discapacidades. Xandria, por ejemplo, fue fundada en 1974 por una profesora de fisioterapia de San Francisco. Los primeros catálogos de Xandria eran básicamente largas listas de juguetes sexuales con descripciones y críticas detalladas que asignaban puntos según su facilidad de uso para las personas con limitaciones físicas causadas por amputaciones o por enfermedades degenerativas como la artritis.

JUGUETES ERÓTICOS


Consolador
De Wikipedia, la enciclopedia libre
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El consolador (también conocido en su forma inglesa como dildo) es un complemento sexual utilizado desde tiempo inmemorial para la masturbación, existiendo indicios de que era utilizado hace unos 2500 años.

En algunas relaciones sexuales también suele añadirse como parte del juego sexual de pareja.


Etimología

El nombre de dildo se refería originalmente a un instrumento náutico que se usaba para asegurar los remos de una lancha. El dildo de madera, que tenía una forma parecida a la de los dildos modernos, se insertaba en un orificio que las naves tenían para este propósito. El poblado de Dildo y la Isla de Dildo en Newfoundland, Canadá recibieron su nombre del dildo náutico.

Es probable que el juguete sexual haya recibido su nombre del instrumento náutico por la similitud de su forma. También es probable que el nombre se derive de la palabra italiana diletto cuyo significado es deleite.

El uso del término dildo como objeto sexual aparece por primera vez en el lenguaje inglés durante el siglo XVII, en las obras de teatro El Alquimista de Ben Jonson y El Cuento de Invierno de William Shakespeare.

El uso del término inglés Dil Doul para decir pene erecto también está documentado en el siglo XVII en el título de la canción "The maids complaint for want of a Dil Doul," que se traduce como "Las damas se quejan por las ganas de Dil Doul."

El termino olisbo, que viene del griego olisbos, se refiere a los dildos de apariencia realista que incluyen testículos.

Historia
Consolador de silicona.


Las referencias más antiguas que se conocen detallan su uso como elemento decorativo o escultórico durante celebraciones de fiestas de fertilidad o cosecha, en muchas ocasiones acompañadas de vaginas, penes y testículos, en muchas culturas ancestrales.

En Córcega los arqueólogos encontraron monumentos fálicos de varios metros de alto, de la Edad del Bronce (aproximadamente 4000 a. C.).

Las muestras de restos arqueológicos así como en escritos se han encontrado pruebas de su uso por las culturas más adelantadas en su tiempo, incluyendo los egipcios, griegos, romanos y chinos. Los romanos hacían objetos semejantes a enormes penes con velas.

Existen documentos indicando que durante la época griega se vendían los olisbos, que estaban hechos tanto en piedra, como cuero y a veces de madera.

En el antiguo Oriente se fabricaban consoladores con boñiga de camello, seca y recubierta con resina.

Durante la Italia del Renacimiento, al uso del consolador se le añadió el aceite de oliva como lubricante, deleitándose los usuarios con semejante aparato.

En la época victoriana se comienza a utilizar el consolador de goma, más cómodo que sus iguales anteriores. Fue durante ésta época cuando se comienzan a tratar casos de histeria haciendo uso de consoladores y vibradores (que se hicieron muy populares terapéuticamente) pero sólo y exclusivamente para ese único uso, ya que el procurarse placer sexual estaba prohibido para la mujer por ser algo escandaloso.

Llegado el siglo XX y la cinematografía se comienzan a dar otros usos artísticos al complemento sexual.

En la actualidad existen de todos los tamaños, formas y flexibilidad, de manera que pueden alcanzarse las principales zonas erógenas del cuerpo, sabores y colores para quienes no soporten el gusto o la textura del elemento con el que está fabricado.

Variantes
Dildo doble

Algunos consoladores son utilizados en relaciones sexuales de pareja a modo de prótesis, bien para alargar el tamaño del pene (como es el caso de las llamadas "fundas") o para ser utilizado por parejas lesbianas.

Hay consoladores que tienen una terminación curva para estimular el punto G o la próstata, diseños dobles que se pueden utilizar simultaneamente para la penetración vaginal y anal y los consoladores de forma cónica para uso en el ano (que en Inglés se llaman butt plugs).

Cuando el consolador se utiliza con un arnés de cintura que se pone alrededor del cuerpo, similar al que se utiliza en escalada pero con algunos cambios, ese método se conoce en Inglés como strap-on (que podría traducirse como "con correa"), y suele verse escrito en castellano como estrapón.

También para el sexo en pareja existen consoladores flexibles que vienen pegados a un anillo para pene, consoladores que se ajustan al menton para ser utilizados durante el sexo oral y consoladores que se ajustan al muslo para ser utilizados durante el tribadismo.

Es uno de los juguetes sexuales empleados en la doble penetración.